A propósito de: “Inside Iran, a rebellion that is familiar and unpredictable” por Babak Rahimi, en Los Angeles Times, 18/06/2009.
Babak Rahimi es profesor asistente de Estudios Iraníes e Islámicos en la Universidad de California San Diego. Ha regresado varias veces a Irán y desde donde escribe su interesante comentario.
Rahimi compara las movilizaciones de esta semana con aquellas de 1979 contra el Sha Reza Pahlavi y ve ciertas similitudes en los actos simbólicos de desafío que llevaron a la caída del monarca. Escribe: “Teherán, una vez más, se convierte en ciudad de rebelión”. Pero advierte diferencias: en 1979 las protestas buscaban hacer caer a la monarquía, a su corrupción y establecer la república islámica. Ahora, esta protesta es por un Estado más democrático y transparente que rinda cuentas sólo a sus ciudadanos. En un país en que dos tercios de la población son menores de 30 años ( es decir nacidos en la república islámica), esta generación, anota Rahimi, acostumbra llevar sus debates en los espacios libres proporcionados por los nuevos medios - en blogs, YouTube, facebook y Twitter – discretamente, sin gatillar represión ni censura masiva (aunque las milicias ya habían perseguido a blogeros) como las observadas ahora. Se trata de una generación acostumbrada al debate y esa es ahora su fortaleza que hace muy difícil para el régimen acallarla. Babak Rahimi escribe un interesante análisis de la situación. También rebate el supuesto apoyo rural a Admadineyad, asunto que investigó en terreno.
La lectura del artículo de Rahimi me ha recordado el encuentro, hace algo más de treinta años con exiliados iraníes en Europa al inicio de mis años de exilio. Venían de universidades iraníes donde sus protestas les había costado la detención y el paso por las siniestras cárceles del régimen del Sha. Aún no surgía la revolución del 79. Tenían gran interés por saber de Chile y por el debate político. Eran intelectuales bien formados, de cultura universal e ideas libertarias.
Cada cierto número de años (son treinta y cuatro años de la muerte de Franco, treinta años de la revolución contra el Sha, veinte del regreso de la democracia a Chile y de la caída del muro de Berlín) y en virtud de su naturaleza política - la libertad retoma su eterno empuje en manifestaciones y protestas democráticas de nuevas generaciones – esta vez por nuevas elecciones en vista del fraude electoral del oficialismo. Escasamente predecible, el desafío revitaliza al mundo. Son movimientos políticos que trazan una vía pacífica y no violenta pero masiva y tenaz a pesar de feroces represiones por gobernantes que transgreden los DDHH. Así y todo, a veces, resultan bien. Ésta parece ser una de esas ocasiones.
Las manifestaciones en Irán es una de estas privilegiadas oportunidades en que la aspiración por mayores libertades y por más democracia salen a luz.
En un duro revés, hoy el líder supremo ayatolá Jamenei ha rechazado las manifestaciones, también realizar nuevas elecciones y se ha negado a reconocer el reconocido fraude electoral de su protegido Mahmoud Admadineyad. Al mismo tiempo, como tantos gobernantes cuando se ven en dificultades, las ha emprendido contra otros países, contra Inglaterra, para empezar: la ha llamado ‘infame’. Los análisis de la prensa internacional observan los conflictos internos entre las élites del régimen. [ver BBC Mundo: Jamenei exige fin de las protestas, video]
El minuto a minuto sobre Irán del diario Le Monde da una idea de lo que ha sucedido hoy: los llamados internacionales a la prudencia destinados al gobierno iraní no han demorado tras el mensaje de Jamenei. El Presidente Sarkozy llama a las autoridades iraníes a no cometer lo irreparable. Señala que una Europa que se abstiene de señalar el fraude electoral, evidente por el grado de incoherencias de los resultados, no sería concordante con sus valores: y Sarkozy señala que Europa condena el fraude electoral. Por su lado Naciones Unidas condena el creciente número de detenciones, el recurso excesivo a la fuerza y los centenares de arrestos de defensores de DDHH, de periodistas y de líderes de partidos políticos. Amnistía Internacional observa que van diez muertos (se había hablado de 15 muertos, BBC señala ocho).
El PM británico Gordon Brown (que en su juventud participó en la solidaridad con Chile) señaló este viernes que el mundo entero mira a Irán y no sólo el Reino Unido (luego de que el ayatolá Jamenei acusara hoy al Reino Unido de ingerencia). Y el Presidente Obama se encuentra bajo gran presión republicana para asumir una actitud más crítica respecto de Irán. Si bien ha dicho claramente lo que piensa, se ha cuidado de no poner en dificultades las urgentes conversaciones para la desnuclearización de Irán.
